Pinturas

En el mercado de pinturas, recubrimientos, adhesivos y tintas, el carbonato de calcio es uno de los aditivos principales.

 

En las pinturas en polvo, la adición del carbonato de calcio permite obtener tanto acabados mates como brillantes. Con ello, obtenemos unas mejoras en las propiedades de cubrición, blancura y estabilidad. Además de la obtención de un mayor poder de cobertura, confiere un alto brillo, caracterizándose nuestro carbonato cálcico por una baja absorción en aceite y fácil dispersión, proporcionando resistencia a los agentes externos.

 

La finura y la distribución granulométrica de las partículas afectan a la opacidad de los recubrimientos. La mejora en el tratamiento superficial hace que sus partículas sean hidrofóbicas, lo que aumenta su compatibilidad y facilita su dispersión.

 

El carbonato de calcio ultramicronizado reduce la necesidad de adición de dióxido de titanio, lo que supone un ahorro económico para su uso en la formulación de pinturas. Lo mismo ocurre con la utilización de silicatos de aluminio.